Existe una gran variedad de pieles para renovar muebles, o para trabajos de tapicería. Si bien, la piel es una de las mejores opciones, su durabilidad y alta calidad es muy competitiva contra cualquier otro material. En realidad, la piel da un toque natural y sofisticado a la tapicería, sobre todo cuando es aplicada en sofás, sillones, muebles, etc.

Las pieles para tapizar muebles pueden dividirse en dos tipos: naturales y sintéticas. Ambas cuentan con materiales muy resistentes y de alta calidad, lo que las diferencia son ciertas propiedades que pueden aportar al hogar. Por lo general, las pieles naturales son las más costosas, y su demanda se debe a que proporcionan un ambiente elegante y sofisticado. En realidad, la piel para tapizado se tiñe con anilinas naturales y cuenta con una alta resistencia al uso diario. Se fabrican utilizando cuero de vaca y presenta un acabado poroso y liso.

Existen muchas opciones de pieles naturales para tapizar, como:

  • Cuero falso (material sintético)
  • Cuero regenerado o tipo bonded
  • Cuero bi-fundido
  • Cuero partido
  • Cuero de grano superior
  • Cuero nobuck
  • Cuero de grano completo